Dirección artística y coreografía
Dirección de escena y Dramaturgia
Composición musical
Cantante de upopo, diseñadora y promotora de la cultura ainu
Guitarrista y concertista de flamenco
Intérprete de shamisen, compositor y embajador cultural japonés
Bailaor , director y coreógrafo
En Silencio
Esta obra nace de la historia real de una mujer japonesa que logró sobrevivir a la bomba atómica. Kayoko Nakata, bailaora y coreógrafa, acompañó durante diez años al fotoperiodista español Lucas Vallecillos como intérprete en entrevistas realizadas a hibakusha —supervivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki—. Durante uno de esos encuentros, Kayoko quedó profundamente conmovida por el testimonio desgarrador de Hiroko Inagaki, que le inspiró en la creación de este espectáculo, que propone un ejercicio de memoria histórica que fomente la paz. En Silencio es un espectaculo mestizo , donde el flamenco dialoga con elementos del arte tradicional japonés.Programa
Duración: 1 h 15 min aprox.En Silencio transforma el dolor en danza, el recuerdo en canto y la historia en oración.
1. Origen
El espíritu del pueblo ainu (Pueblos indígenas de Japón), guardianes de la armonía con la naturaleza, abre esta travesía escénica. Su legado de paz, lucha y libertad nos recuerda lo esencial: la convivencia respetuosa entre todos los seres humanos.
2. Cuando éramos… (Fiesta por Bulerías)
Evocación de una vida cotidiana anterior a la tragedia. La alegría simple de vivir, la luz de lo ordinario, justo antes del estallido que lo cambió todo.
3. Campana (Malagueña de Chacón y Verdiales)
Las campanas marcan los momentos sagrados de la vida: el nacimiento, el amor, la muerte. En Hiroshima, la Campana de la Paz resuena como un eco profundo del alma humana.
4. Esperanza (Solo de Shamisen)
Una melodía que respira esperanza en medio de la ansiedad. El amor, la amistad y la fe en el otro se entrelazan en esta pieza íntima.
5. Silencio y Caotico
Justo después del lanzamiento de la bomba atómica, hubo una explosión estremecedora, un destello cegador y una oleada de calor abrasador. Y después… llegó un silencio. Un testigo lo expresó así: "En ese momento, pensé que el mundo había terminado."
6. Oscuridad
En los refugios, la penumbra lo cubre todo. Fuera, cae la lluvia negra. En la oscuridad, se apagan unas vidas y nacen otras. Miedo, ansiedad y esperanza conviven en un mismo espacio.
7. La historia de una madre (Taranto)
La historia de Hiroko, una hibakusha de Hiroshima, conmovió profundamente a Kayoko y la inspiró a crear esta obra. El 6 de agosto de 1945, cuando Hiroko tenía solo cuatro años, su madre insistió en que su hijo mayor fuera a la escuela, a pesar de que él quería quedarse en casa. Ese día, la bomba atómica cayó sobre Hiroshima y el niño desapareció. Al día siguiente, su madre logró encontrarlo, irreconocible, identificándolo solo por la placa del uniforme. Falleció poco después. Este acto cotidiano de crianza se convirtió en el mayor remordimiento de su vida. Como madre, Kayoko sintió un profundo dolor al escuchar esta historia y reflexionó sobre el amor incondicional de una madre, tan inmenso como el cielo y el mar.
8. Nana (Canción ainu)
Una nana de amor puro, sin fronteras ni razas. Un canto que abraza al mundo entero.
9. Romance del Silencio
Mensaje para quienes nunca han vivido la guerra. Que jamás vuelva a suceder. Que nunca más se utilicen armas nucleares. Este es el deseo unánime de todos los hibakusha que hemos conocido.
10. Camino de la paz (Alegrías)
La paz es un derecho humano. Esta obra finaliza caminando con alegría hacia ese horizonte compartido que merecemos todos: vivir sin miedo, vivir con dignidad.

